Comparación entre Fonasa e Isapre

Ambos sistemas cuentan con ventajas y desventajas en diferentes aspectos, por lo que podrás hacerte una idea de cuál te conviene más según tus necesidades. También, es fundamental tengas presente que la calidad del sistema público y privado en cada territorio varía: a nivel nacional, los servicios estatales están más colapsados y los privados no alcanzan todas las zonas del país. Dicho esto, consideramos que las principales diferencias entre ambos planes de salud son:

  • Afiliación y contratación:

En el caso de Fonasa, no es requisito firmar un contrato, pues la afiliación es automática para los trabajadores bajo relación de dependencia y manual para quienes quieran acceder a los beneficios del sistema. Acepta tanto chilenos como extranjeros y no presenta condiciones de término de contrato.

Por su parte, con las Isapre, sí se debe firmar un contrato comercial en el que se definen detalladamente las prestaciones y beneficios que deseas, solo limitado por la cantidad de dinero que puedas invertir. Como cualquier contrato, cuenta con condiciones de terminación: falta de pago, falsificación de la declaración de salud, omisión de cargas legales, entre otras.

  • Modalidades de atención y planes de salud:

Fonasa ofrece a todos sus afiliados un mismo plan, pero con cuatro tramos definidos (A, B, C y D), los cuales especifican los beneficios que tendrás, según el nivel de ingresos que tengas. 

El plan único de Fonasa es bajo la modalidad libre elección, es decir, que pueden atenderte donde elijas, dentro de la red pública, y solo en aquellos lugares con convenio, dentro de la red privada (pagando un copago más alto). Aunque recuerda que, si te atiendes en prestadores privados, la cobertura cae drásticamente.

En cambio, las Isapre cuentan con tres modalidades de afiliación: plan cerrado, que permite te atiendas en instituciones especificadas dentro del contrato; libre elección, la cual podrás utilizar en cualquier centro médico privado, con diferentes coberturas según donde te atiendas; y prestadores preferentes, una combinación entre las dos anteriores.

  • Formas de pago:

Con Fonasa el pago es a través de bonos de acuerdo al nivel de atención (1, 2 y 3) que tiene cada afiliado, pero ten en cuenta que no ofrece reembolsos o devoluciones de dinero una vez obtuviste el servicio que necesitabas.

Con las Isapre, el pago puede hacerse a través de bonos u órdenes de atención, que deben emitirse previo al pago del copago respectivo y antes de que se realice la atención médica. En cuanto al tema reembolsos de una boleta o devoluciones del valor cobrado, se entregan una vez realizada la prestación, siempre y cuando no hayan sido bonificadas previamente por I-MED.

  • Cobertura:

En Fonasa, no tienes opción de elegir cómo será tu plan, sino que su porcentaje de cobertura depende exclusivamente del tramo (A, B, C o D) en el que te encuentres, conforme a tus ingresos. Los tramos B, C y D pueden optar por la modalidad libre elección (tú decides dónde atenderte), mientras que el A pertenece, obligatoriamente, a la modalidad atención institucional (es decir, la Red Pública). También, puedes comprar bonos y copagos si te quisieras atenderte en centros de salud privados.

Ahora bien, si te afilias a Isapre, podrás definir tu nivel de cobertura dentro del sector privado, de acuerdo al plan que elijas. Tendrás mayor libertad y podrás adaptar tu condición de salud basándote en tus necesidades.

  • Restricciones y enfermedades preexistentes:

Una de las ventajas de Fonasa es que acepta que ingreses al sistema aún con enfermedades preexistentes y no limita la prestación de servicios por este motivo. Las Isapre, por el contrario, sí tienen ciertas restricciones de cobertura para estas enfermedades, que pueden condicionar tu contrato (por ejemplo, si cubrir tu preexistencia vale más de lo que pagas, es probable que no acepten ese tipo de plan).